Avsnitt
-
El baloncestista californiano Don Barksdale pasó toda su vida saltando barreras raciales. Fue el primer negro en ser seleccionado en el All American de la Liga Universitaria, el primero en ir a los Juegos Olímpicos con la selección de EEUU y el primero que jugó un All Stars en la NBA. Tras retirarse del baloncesto se convirtió en el DJ de moda en la radio KWBR de Oakland.
-
Jeanne Baret se disfrazó de hombre para embarcarse con su amante, el naturalista Commerson, en la expedición científica de Bougainville. Descubrió y catalogó miles de especies vegetales en los mares del sur y se convirtió en la primera mujer que dio la vuelta al mundo en barco.
-
Saknas det avsnitt?
-
Irene Polo fue una de las periodistas catalanas más celebradas durante la II República. En 1936, abandonó el periodismo para hacerse representante de la actriz Margarida Xirgu en su gira por Iberoamérica. Se suicidó en 1942 en el exilio argentino.
-
El músico Jacobo Kostakowsky llegó a México en 1925 huyendo de la represión europea a los revolucionarios alemanes. En el viaje perdió sus partituras. Su obra mejicana se conserva pero no ha logrado suscitar el interés de las editoriales.
-
Junto a la Bella Otero y la d’Alançon, Liane de Pougy fue una bailarina de Music Hall y una de las cortesanas más famosas del París de la Belle Èpoque. Por su lecho pasaron reyes, condes y banqueros, pero nunca ocultó su bisexualidad. También fue escritora y princesa, y terminó sus días ordenada monja, Sor María Magdalena de la Penitencia.
-
Tras su triunfo en Londres, el payaso Marceline se convirtió en uno de los grandes ídolos de Nueva York. Pero llegó el cine y el jazz y los gustos del público cambiaron. Marcelino acabó arruinado y olvidado en la ciudad que le hiciera una estrella.
-
Nacido en Jaca, Marcelino Orbes se convirtió en Marcelino, el mejor payaso del mundo. Triunfó en Londres y llegó a la gloria en el Nueva York de comienzos del XX. Su fama se disipó y hoy es un desconocido.
Continuará -
Rafael Rodríguez Rapún fue, desde 1932, secretario de La Barraca y de Federico García Lorca. También, pese a que “era tan cerdo que se acostaba con mujeres”, fue amante del poeta en sus últimos cuatro años de vida. La tormentosa relación inspiró los Sonetos del amor oscuro. Rapún se hizo matar en la guerra justo un año después del asesinato de Lorca en el Barranco de Víznar.
-
Américo Tuero fue ciclista y comunista. En la postguerra cayó preso y fue destinado, previa condena a muerte, a morir trabajando para llenar la cartera de José Banús y que Franco tuviera un mausoleo propio de su horrible gusto. En el verano de 1944, Tuero protagonizó una rocambolesca huída de Cuelgamuros que dio con sus huesos en Cuba. País en el que murió 40 años después.
-
Alfonso Laurencio utilizó el arte moderno como forma de tortura en algunas checas de Barcelona en la guerra civil. Director de orquestas de jazz y decorador, Laurencic construyó las celdas psicotécnicas, las llamadas celdas de colores, en las checas de Vallmajor y la calle Zaragoza, alucinantes y retorcidos espacios de tortura.
-
El descuidador de limosnas maño Antonio García Castro fue, en la postguerra española, ladrón beato de rosario y luto y de misa diaria por imperativo laboral.
Aquí está su historia con las voces de Elena Ojeda, Rusti, Xisco Rojo y Carlos Lapeña.
Emitido originalmente el 11 de enero de 2018 -
Un gastrónomo, detective aficionado, investiga la muerte de la cocina cristiana de occidente. La conversión de la gastronomía en espectáculo, la globalización como extensión del sucedáneo, la falta de rigor de la crítica y el triunfo global de la economía como nueva religión, se postulan como principales sospechosos. Un radioteatro en directo a cargo del Gabinete de Curiosidades del Doctor Plusvalías.
Grabado en directo en La Vida tiene sentidos (Lavapiés. Madrid), el 2 de febrero de 2025.
Con la participación de Eugenio Hernández, Elena Ojeda, Juan Diego Yanda, África Egido y Carlos Lapeña.
Un radioteatro escrito por Carlos Lapeña -
Pese a que ahora sea un completo desconocido, Luis Bonafoux, la víbora de Asnières, fue el periodista español más brillante, admirado, seguido, odiado y temido del cruce de los siglos XIX y XX. Su vida fue una lucha constante contra todo lo falso, lo convencional, lo ridículo y lo injusto.
-
Ramón María del Valle Inclán era hombre propicio a las ciencias ocultas. En ellas buscó solucionar los problemas económicos derivados de su profesión de escritor. Pidió ayuda al pope del ocultismo español, Mario Roso de Luna, para encontrar un tesoro. El tesoro estaba protegido por siete gnomos y por el convencimiento de Roso de Luna sobre el mal uso que haría Valle Inclán de esas riquezas.
-
Cuando el cónsul español en Burdeos, Joaquín Pereyra, abrió la tumba de Goya en el cementerio de La Grande Charteruse para preparar su repatriación descubrió que el esqueleto no tenía calavera. Son muchas las hipótesis sobre el destino del cráneo privilegiado del inmortal sordo de Fuendetodos.
-
El barcelonés Domingo Badía, camuflado en el príncipe musulmán Alí Bey el Abassi, recorrió el norte de África en expedición científica y de espionaje entre 1803 y 1808. Fue uno de los primeros europeos que consiguió entrar en La Meca. Sus mapas, descripciones y dibujos de la ciudad sagrada de los musulmanes fueron referencia durante siglos.
-
Pocos conocen la alucinante historia de la expedición árabe del ilustrado barcelonés Domingo Badía. En 1802, financiado por la España de Carlos IV, Badía se hizo pasar por un príncipe sirio musulmán, Alí Bey, para realizar un viaje científico por todo el norte de África. Pero Badía llevaba otra misión secreta: Manuel Godoy, el hombre fuerte de Carlos IV le había encargado adueñarse de Marruecos.
-
El francés Jean François Gravelet, Blondin, fue el funambulista más célebre de su tiempo, hasta el punto que su apodo se convirtió en sinónimo de equilibrista en el alambre. En 1859 cruzó sobre la cuerda floja la garganta de las Cataratas del Niágara. Después, ante la ansiedad del público, lo repitió más de 15 veces con zancos, dando saltos mortales, con una carretilla, con los ojos vendados y con su representante a hombros.
Con Elena Ojeda, África Egido, Carlos García y Carlos Lapeña -
Ramón Verea era periodista, gallego y hombre de letras. Eso no le privó inventar la primera calculadora capaz de realizar las cuatro operaciones aritméticas en segundos. Patentó su invento, pero se negó a comercializarlo. Él lo había hecho para demostrar que los españoles también sabían inventar, para que la ciencia avanzara y para divertirse haciéndola. Desde Nueva York, fue editor de «El Progreso», «el periódico más valiente e indomable» que se publicaba en castellano.
Con Elena Ojeda, África Egido, Carlos García y Carlos Lapeña - Visa fler